El emprendimiento social, la gran semilla de inclusión

“En los últimos años se está desarrollando un concepto novedoso en el mundo empresarial. Se trata del emprendimiento social, que de alguna forma intenta contribuir desde el mundo empresarial a la lucha por la inclusión. De acuerdo con Dees (1998):

Los emprendedores sociales desempeñan el papel de agentes de cambio en el sector social, a través de:

  1. Adopción de una misión para crear y mantener valor social.
  2. El reconocimiento y la implacable búsqueda de nuevas oportunidades para servir a esa misión.
  3. La realización de un proceso de continua innovación, adaptación y aprendizaje.
  4. Que actúan con valentía y sin estar limitados por los recursos actualmente disponibles.
  5. Presentan una alta responsabilidad sobre los beneficiarios atendidos y por los resultados creados.

Siguiendo esta definición se puede hacer una primera reflexión: no todo emprendedor tiene porqué ser social, respetando las líneas éticas establecidas cada uno puede dirigir su empresa como considere oportuno. Ahora bien, tenemos que dejar claro que el emprendimiento social implica dirigirse a las personas en situación de vulnerabilidad, dándoles la oportunidad de rehacer o desarrollar un nuevo proyecto vital. En este sentido no es lo mismo generar la oportunidad y apoyar que la persona salga por si misma de la vulnerabilidad que donar dinero para el mantenimiento de un determinado servicio. Todo es importante pero la donación tiene un carácter asistencial, mientras que la generación de la oportunidad tiene un carácter emancipador. Estos dos modelos no sólo tienen que coexistir sino que deben cooperar. [Ir a la fuente original]