Luchar contra la pobreza con el salario mínimo

“Un compañero siempre comenta que podemos ser usuarios de Cruz Roja[además de empleados] para así poder pagar la luz”. El humor negro de un delegado sindical de UGT para esta ONG resta dramatismo a los sueldos de 764 euros brutos que perciben algunos de sus 11.808 trabajadores. Pero la ironía revela una realidad sepultada por las grandes cifras de la mayor organización sin ánimo de lucro del país: 600 millones de presupuesto anual, 1.300.000 socios y 200.000 voluntarios. El dilema es claro: ¿Es lícito apelar a la moral de los ciudadanos para captarlos como socios mientras se pagan bajos salarios?

Las ONG emplean en España a 645.000 personas que trabajan para luchar por un mundo más justo, el medioambiente y las víctimas de la pobreza y la violencia. Pero cuando en plena crisis el Gobierno y las comunidades redujeron drásticamente sus fondos para el denominado Tercer Sector, que representa el 1,5% del PIB con 14.470 millones en ingresos, algunas de sus 30.000 organizaciones congelaron e incluso redujeron los salarios de sus plantillas. Y hoy estos trabajadores no han notado la recuperación. Muchos, incluido el sindicalista antes citado que exige anonimato, tienen miedo a represalias si dan su nombre, aunque algunos se atreven. [Ir a la fuente original]