Un ejemplo muy práctico de emprendimiento social

Nacida en 2011, muchos consideran a Socialcar la primera empresa nacional creada al amparo de la economía colaborativa, “y eso que, entonces, yo no sabía ni lo que era eso”, reconoce su CEO, Mar Alarcón. Lejos queda dicha ingenuidad. Mar Alarcón, dentro del ranking de las mujeres más influyentes de Europa en el mundo de las startups, es ahora referente de emprendimiento social y una de las voces más autorizadas en el panorama de la economía peer-to-peer.

Pero también hace gala de su audacia emprendedora. Huyendo del tópico de que lo social no es ni rentable ni escalable, Mar Alarcón dirige una empresa que crece entre un 120% y un 130% cada año, que aglutina alrededor de 250.000 usuarios y que está presente en 600 poblaciones españolas. Lo que arrancó como uno servicio de alquiler de coches entre particulares, ha ido ampliando su actividad hacia un modelo de carsharing con la compra-venta de vehículos de segunda mano que hayan pasado por la plataforma, para ejercer como prescriptores, y a un servicio de renting que ofrecen en las ciudades más grandes. Disponen también de un servicio que denominan Aparca y gana que posibilita que los propietarios de los vehículos deleguen por un tiempo la gestión de los alquileres a la plataforma que atiende así, gracias a estos coches en depósito, la demanda instantánea. Con esta idea es con la que Socialcar se alzó en 2015 como una de las mejores startups nacionales. [Ir a la fuente original]